La comida estuvo amenizada con villancicos a cargo del Coro Rociero de la Peña El Camarón y una vez acabada nos pusieron el broche final, El Lobo y sus acompañantes. Cantante que con su caja musical y su guitarrista, nos hizo sentirnos mas alegres todavía y sacó a mas de una espontánea a bailar y a cantar en el acompañamiento.
Y para bajar el resto de la comida, la discoteca del Yeyo con su consabido Zarandonga, Greasse, etc etc que nos sigue encantando.














